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Desarrollo para mi hijo.

Desarrollo de mi hija en la escuela, una experiencia de temores y satisfacción
 
 He podido apreciar que el nivel de desarrollo de mi hija es más alto que el de otros niños/as que no han recibido estímulos tempranos en la casa y la escuela de educación inicial.
 
  
  
Al ingresar los hijos a vida escolar, las madres generalmente experimentamos muchos temores, porque nuestros hijos e hijas se enfrentaran solos, eso pensamos, a un mundo desconocido.

En mi caso,  mi hija dependía totalmente de mi, y  el hecho de que ella  entrara  a un circulo donde debía convertirse en una niña independiente, me causó un caos y “eso que desde el  embarazo  estuve escudriñando libros y libros para estar preparada en cada momento del crecimiento de mi bebaâ€.

Al principio me afligía, ella lloraba mucho para ir a la escuela, pero mi mente siempre  firme  sabia que eso iba a pasar, lloraba cuando la iban a buscar,  en las clases, y durante todo el día de la primera  semana lloró,  pero  se adaptó rápido,
a la segunda semana la niña asumió que tenia que ir a la escuela, reconoció la persona que la transporta, a sus profesores y amiguitos y hasta a padres y madres  de sus compañeritos.

Siempre he tenido  una  comunicación  cercana con sus maestras  para así disfrutar cada momento de mi hija dentro del colegio y sus avances, por esto puedo describir las fases de crecimiento por las que ha  pasado, tales como de la fase de moverse con inseguridad a moverse con confianza, de comunicarse con monosílabos y señales a tener fluidez en su vocabulario. También observaba las  cosas que iba  aprendiendo, con quienes se relacionaba e interactuaba.

Desde la casa colaboro apoyando el trabajo de las maestras, logrando así en el menor tiempo las  destrezas y habilidades propuestas por la escuela.

He podido apreciar que el nivel de desarrollo de mi hija es más alto que el de otros niños/as del sector que tienen la misma edad, porque a diferencia de estos ella ha recibido estímulos tempranos en la casa y la escuela.

En ocasiones he experimentado cierta frustración cuando me pone aprueba con sus rabietas pero  trato de tener paciencia y se que está desarrollando sus emociones y que debo orientarla para  que pueda controlar sus sentimientos  y ser una persona equilibrada,  pero sobre todo siento  mucha alegría cuando veo, al igual que sus maestras, en ella ese gran progreso desde el principio del año escolar a esta fecha.

Algo que me llena de emoción y orgullo en los encuentros de padres  es cuando dicen que mi hija es la primera en pararse en cualquier actividad, comparte con todos sus amigos,  les da merienda y se come la de ellos, es defensora de muchos y todos la adoran.

“De los encuentros de padres siempre salimos alegres y llenos de sugerencias útiles para colaborar con la escuela en la estimulación de nuestros hijosâ€.

De estas reuniones aprendí que para desarrollar el lenguaje:

• Mirar siempre a su hijo cuando hable con el y usar frases cortas y sencillas.
• Escucharlo cuando hable y deje que termine las frases.
• Animar a su hijo a hablar con su muñeca u osito de peluche. El juego le ayudara en su desarrollo lingüístico y creativo.
• Cuando salgas con su hijo describirles las cosas, por ejemplo ese osito es rojo, ese perro es grande.
• Ver libros que indiquen  lo que hacen los protagonistas.
• Ampliar lo que dice su hijo, por ejemplo: si dice llaves, decirle las llaves son de la puerta.
• Animarlo a escuchar diferentes sonidos, pero no deje que se someta a fuego cruzado y continuo de sonidos al dejar, por ejemplo la radio y la televisión puesta todo el día.

 Para el desarrollo intelectual nos sugieren:

• El conocimiento de los colores, decir el color de la ropa a ponerle, objetos en la casa  a usar de forma natural y sin atosigarle.
• Contar con ellos.
• Mencionar tamaños.
• Discriminar temperaturas.
 
Educando les exhorta a todos los padres y madres a darles seguimiento al desarrollo de niños y niñas, asegurándoles así una vida sana.

Por: Yngri Joa Peña
          Madre de una niña de dos años
 

 

 ¿Cómo hablar de sexualidad con nuestros hijos/as?
 
 Hablar de sexualidad no es hablar de sexo. Es hablar del estilo de vida de una persona, según el sexo al que pertenece.
 
  
  
Para algunos padres hablar de la sexualidad con los hijos/as, muchas veces resulta incómodo, sin embargo proporcionarles la información correcta sobre el tema es la mejor manera de ayudarlos.

En una niña, por ejemplo, hablar de sexualidad es hablar del estilo de vida que le corresponde por ser niña, que incluye la forma como se comporta en sociedad, como se viste, las expectativas que la sociedad tiene de ella, la participación social en su grupo de amigos/as, la conquista, el papel que cumple en una relación sentimental, y por supuesto del papel sexual que va a cumplir en una relación. Por ello, la sexualidad es mucho más que la vida coital de una persona.

Según el psicólogo sexólogo colombiano, José Ricardo Bateman, "los padres deben abrir un canal de comunicación con sus hijos/as desde temprana edad, para que cuando llegue el momento de hablar de la parte coital el canal esté abierto. Siempre se debe hablar, pero con conocimiento", afirma.

Una de las principales trabas a la hora de hablar sobre sexualidad es que los padres no saben de qué hablarles a sus hijos/as, porque ellos mismos no conocen el tema a profundidad. "Los padres deben capacitarse y saber cómo ir transmitiendo la información a sus hijos/as a medida que van creciendo", dice Bateman.

Sin embargo, enseñarle a un padre lo que debe decir no es fácil. Existen dos etapas: una, en la que el niño/a comienza a preguntarles sobre cosas que él/ella ha escuchado. Son esos momentos que generan una gran tensión en los padres, pues los niños/as están preguntando cosas que el adulto considera "atrevidas para su edad". "Lo que uno ve desde afuera es como si los niños/as estuvieran irónicamente, tratando de hacer caer a los padres, con una pregunta aparentemente ingenua", dice el psicólogo.

Es necesario que los padres estén capacitados para saber responder con conocimiento, pero también se recomienda, devolver la pregunta: "qué crees tú, qué sabes tú, de dónde sacaste la pregunta".

Esto no significa cerrar el canal de comunicación, sino permitir que el diálogo continúe involucrando al niño/a para que responda con lo que sabe. "Por lo general, los niños/as ya tienen la respuesta, lo que pasa es que quieren someterla a verificación", dice Bateman.
Como el niño/a ya sabe ciertas cosas, lo que el padre debe hacer es organizar la información que él ya tiene. "No es necesario darle más información, como algunos piensan, o sacarles una enciclopedia y mostrarle todo lo que es la sexología".

Con esto se ganan dos cosas: una, que el niño vaya organizando la información, y otra, que se deje abierto el canal de comunicación, para que él sepa que sus padres son sus amigos.

Los niños/as y adolescentes necesitan información y dirección de sus padres que los ayude a tomar decisiones saludables y apropiadas con respecto a su comportamiento sexual, según señaló un articulo publicado en la revista "American Academy of Child and Adolescent Psychiatry".

A pesar de la importancia que tiene esta información muchos padres y madres evitan o posponen esta discusión a sus hijos/as.

Estudios realizados indican que cada año cerca de un millón de adolescentes queda embarazada en los Estados Unidos y tres millones se contagian con una enfermedad transmitida sexualmente.
 
Es importante hablar acerca de las responsabilidades y consecuencias de tener una vida sexual activa. El embarazo, las enfermedades de transmisión sexual y los sentimientos o emociones.

Algunas técnicas para llevar una buena conversación con nuestros hijos/as

• Estimularlos a hablar y a hacer preguntas.
• Usar un lenguaje claro y llano.
• Establecer relación entre el amor, el sexo
 y la intimidad.
• Mantener una atmósfera calmada y libre de críticas para sus discusiones.
• Discutir la importancia de la responsabilidad.
• Mantenerse siempre dispuestos a contestar las interrogantes del/la adolescente.

A corto o mediano plazo, los más beneficiados con un tipo de conversación abierta y sincera, serán nuestros hijos/as, pues esto les servirá para no sorprenderse cuando escuchen en la calle alguna expresión relacionada a la sexualidad y relación coital. 

Es indudable que no podemos evitar que nuestros niños/as se vean envueltos en conversaciones deshonrosas y atrevidas, lo que sí podemos hacer es prepararlos para cuando esto ocurra.